
Josep Lluís Burguera.
En los últimos días de agosto, un grupo de 50 jóvenes entre 16 y 25 años, de la escuela, oratorio y centro juvenil de Nueva Sad, Eslovaquia, visitaban el templo del Tibidabo con el coadjutor Daniel Imriška, que había estudiado en Casa Zatti, de Martí-Codolar, Barcelona.
Días más tarde, ya desde su país, el salesiano coadjutor que los acompañaba escribió al director Miquel Armengol: “Quería darte las gracias una vez más por tu tiempo y tu disposición para acompañar a nuestros jóvenes. Algunos incluso pudieron comprobar que, gracias a sus conocimientos de español, entendían las explicaciones. Creo que fue una mañana muy agradable y que los jóvenes se llevaron algo positivo de su visita al Tibidabo”. En su visita, el grupo de jóvenes eslovacos no solo recibieron explicaciones del director de la casa salesiana sino también del coadjutor salesiano Ramón Fité.



