Arquitectura

Una obra arquitectónica

CRIPTA

Fue inaugurada el 18 de junio de 1911,  en un estilo general neobizantino, aunque también combina elementos neogóticos y clasicistas, y una decoración cercana al modernismo.

La fachada presenta un tímpano ricamente ornamentado, con esculturas  que representan la Virgen de la Merced, san Jorge y Santiago, patronos de Barcelona, Cataluña y España, respectivamente.

Está formada por tres arcos de medio punto sobre columnas, insertados dentro de un gran arco, también de medio punto, decorado inicialmente con un mosaico de la Santísima Trinidad obra de Daniel Zuloaga, que fue destruido en 1936; en 1955 se hizo una nueva decoración a cargo de los Talleres Bru de Barcelona, que muestra una alegoría de la devoción de España al Sagrado Corazón, representada por sus santos patronos

El espacio de la cripta está formado por cinco naves separadas por columnas, la central más ancha, con sus correspondientes ábsides semicirculares.​ Los muros y las bóvedas están revestidos de alabastro o con decoración de mosaico, con escenas relativas a las advocaciones de los altares (Virgen María Auxiliadora, san Antonio de Padua,  san José y la Virgen de Montserrat) y a la propia historia de la basílica (la Solemne entrega de los terrenos a Don Bosco en 1886 en la basílica de la Merced, la Romería del Ramo y los Ángeles ofreciendo el templo a Dios en señal de sumisión y ofrenda).

También es de alabastro policromado el Vía Crucis esculpido por Josep Miret y Alfons Pérez Fàbregas. Las ventanas, que aportan una iluminación natural al interior, se complementan con vidrieras de diversos temas: las mayores en arco, en los extremos, representan la aparición de la Virgen del Pilar y la conversión de Recaredo al catolicismo; san Fernando y san Hermenegildo ocupan dos vidrieras grandes verticales, mientras las pequeñas situadas sobre la puerta están dedicadas a san Joaquín, san Isidoro, san Antonio y santa Isabel de Aragón, reina de Portugal.

TEMPLO

El templo superior se construyó entre 1915 y 1951, y fue bendecido por el obispo Gregorio Modrego en el XXXV Congreso Eucarístico Internacional celebrado en Barcelona en 1952.​ Más tarde se hicieron las torres y finalizaron oficialmente las obras en 1961.

El edificio fue construido con piedra gris azulada de Gerona; es de planta cuadrada, de la cual surgen tres ábsides, y presenta una gran torre central y cuatro más bajas, delimitando los cuatro vértices del cuadrado, en los que se colocaron las esculturas de los Doce Apóstoles.

La fachada principal tiene tres cuerpos, el central más ancho, presidido por la figura del Arcángel Miguel en el arco de la entrada principal y la de san Juan Bosco en el frontón superior. Sobre la puerta izquierda se halla la estatua de santa Teresa de Jesús y, sobre la derecha, la de santa Margarita María Alacoque.

El interior está dividido en tres naves con ábsides semicirculares, con vidrieras y cuatro rosetones en las fachadas.​  Las vidrieras del presbiterio están dedicadas a Pío X, san Juan Evangelista, santa Margarita María Alacoque, san Pablo y san Juan Bosco.

El altar izquierdo tiene cinco vidrieras dedicadas a distintas advocaciones marianas: la Virgen de Antipolo (Filipinas), la Virgen de Luján (Argentina), la Asunción de María, la Virgen de Guadalupe (México) y la Virgen de la Caridad del Cobre (Cuba).

El altar derecho está presidido por el Jesús resucitado, y dedica sus vidrieras a advocaciones marianas españolas: la Virgen de la Almudena (Madrid), la Virgen de Nuria (Cataluña), Nuestra Señora de la Esperanza Macarena (Sevilla) , la Virgen de los Desamparados (Valencia) y la Virgen de Begoña (País Vasco).

Las vidrieras de las cuatro torres contienen la frase latina tibi dabo («te daré»), por el nombre de la montaña. Al nivel del coro figuran santos fundadores: san Marcelino Champagnat y san Juan Bautista de la Salle a ambos lados del presbiterio, y san Antonio María Claret, san José de Calasanz, san Juan Bosco y santa María Mazzarello junto a la fachada principal.

Las vidrieras de las cuatro fachadas están dedicadas a san Francisco de Sales, Pío XI, san Ignacio de Loyola, san Francisco Javier, Pío IX, santa Rosa de Lima, León XIII y Pío XII. Las ocho vidrieras de la cúpula representan escenas de la vida de Jesús.

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